domingo, 3 de febrero de 2008

Gotas de lluvia

Y después de tanto tiempo... Llovió. En Barcelona las primeras gotas chocaron en la superficie a las 23 horas. ¿Quién recordaba ya la lluvia? La sequía azota toda la Península. Incluso aquellos lugares tradicionalmente más húmedos como por ejemplo Galicia o Asturias pasan en estos momentos por fuertes sequías. Y es que España, Cataluña, Portugal, son cada vez más áridas. La construcción, los gases de efecto invernadero, los campos de golf de unos ricos consumen el agua de una tierra donde esta cada vez escasea más. Algunas causas, por su extensión escapan a las fuerzas de nos pequeños ciudadanos, pero una gran parte quedan aún en nuestras manos, y los grifos que pierden agua o los montes que se queman aún son nuestros. Y en estos tiempos aún algunos siguen defendiendo absurdos proyectos como los del trasvase del Ebro. Aunque, ¿para que sirven tampoco una inmensidad de desaladoras si únicamente sirven para abastecer de agua a nuevas urbanizaciones que invaden las costas? En tanto, ya se diseñan proyectos para traer agua a Barcelona en barcos.

¿Cuánto duró esta última lluvia? Pero ni siquiera fue una lluvia digna, vino oculta por la noche y casi sin dejar huella. Si quiera se atrevieron a seguirla otras. Quizá tengamos que hacer un rito chamánico para llamar a la lluvia. Aunque quizá ya ni eso funcione. Pero por suerte, todavía mucho está en nuestras manos, mucho.